
¡Contentos, Señor, contentos! Contentos, y mucho, estamos por la canonización del Padre Hurtado, desde ahora San Alberto Hurtado.
En este BLOG, desde el día 10 de octubre, hemos venido desvelando progresivamente las maravillas del nuevo Santo. Hemos seguido su largo camino hacia la santidad. Hemos conocido su vida, y hemos recomendado la visita de alguna página web que ofrecía amplia informacón sobre el Padre Hurtado. Nos hemos maravillado viendo la película "Crónica de un Hombre santo". Nos hemos sorprendido con el primer milagro, que hizo posible su beatificación, y con el segundo milagro, que lo ha convertido oficicialmente en Santo. Hemos visto cómo verdaderos caminos de providencia repetidamente se cruzaban en su vida. Hemos descubierto cómo recogía niños abandonados en su furgoneta. Nos hemos enterado de otros milagros ocultos. Hemos disfrutado de la lectura de alguna de las frases del Padre Hurtado. Nos hemos conmovido conociendo sus pequeñas virtudes. En este BLOG escrito desde España, hemos seguido a nuestro Santo durante sus viajes a tierra española.
Y al final, sólo nos queda repetir la famosa frase del Padre Hurtado: ¡Contento, Señor, contento! Contento por haber podido conocer a este hombre maravilloso, a San Alberto Hurtado.
En este BLOG, desde el día 10 de octubre, hemos venido desvelando progresivamente las maravillas del nuevo Santo. Hemos seguido su largo camino hacia la santidad. Hemos conocido su vida, y hemos recomendado la visita de alguna página web que ofrecía amplia informacón sobre el Padre Hurtado. Nos hemos maravillado viendo la película "Crónica de un Hombre santo". Nos hemos sorprendido con el primer milagro, que hizo posible su beatificación, y con el segundo milagro, que lo ha convertido oficicialmente en Santo. Hemos visto cómo verdaderos caminos de providencia repetidamente se cruzaban en su vida. Hemos descubierto cómo recogía niños abandonados en su furgoneta. Nos hemos enterado de otros milagros ocultos. Hemos disfrutado de la lectura de alguna de las frases del Padre Hurtado. Nos hemos conmovido conociendo sus pequeñas virtudes. En este BLOG escrito desde España, hemos seguido a nuestro Santo durante sus viajes a tierra española.
Y al final, sólo nos queda repetir la famosa frase del Padre Hurtado: ¡Contento, Señor, contento! Contento por haber podido conocer a este hombre maravilloso, a San Alberto Hurtado.