23 octubre 2005

San Alberto Hurtado


Ha sido canonizado el Padre Alberto Hurtado. Ante una gran multitud, y en una ceremonia presidida por el Papa Benedicto XVI, ha sido elevado a los altares este jesuita chileno, cuya vida fue un verdadero espejo del Evangelio.

Estas son las palabras que el Papa Benedicto XVI ha dedicado en su homilía al nuevo santo:

"«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... y a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 22,37.39). Éste sería el programa de vida de San Alberto Hurtado, que quiso identificarse con el Señor y amar con su mismo amor a los pobres. La formación recibida en la Compañía de Jesús, consolidada por la oración y la adoración de la Eucaristía, le llevó a dejarse conquistar por Cristo, siendo un verdadero contemplativo en la acción. En el amor y entrega total a la voluntad de Dios encontraba la fuerza para el apostolado. Fundó El Hogar de Cristo para los más necesitados y los sin techo, ofreciéndoles un ambiente familiar lleno de calor humano. En su ministerio sacerdotal destacaba por su sencillez y disponibilidad hacia los demás, siendo una imagen viva del Maestro, «manso y humilde de corazón». Al final de sus días, entre los fuertes dolores de la enfermedad, aún tenía fuerzas para repetir: «Contento, Señor, contento», expresando así la alegría con la que siempre vivió".

En esta ceremonia también ha sido canonizado los siguentes beatos: Jozef Bilczewski (1860-1923), obispo; Gaetano Catanoso (1879-1963), fundador de la Congregación de las Hermanas Verónicas del Santo Rostro; Zygmunt Gorazdowski (1845-1920), presbítero, fundador de la Congregación de las Hermanas de San José; y Felice de Nicosia (1715-1787), religioso, de la Orden Franciscana de los Frailes Menores Capuchinos.