30 noviembre 2005

La historia de la imagen de Citavecchia


La historia de la imagen de Citavecchia comienza muy lejos de esta ciudad italiana, en concreto en la población de Medjugorje, situada en Bosnia-Hersegovina, donde en 1981 tuvieron lugar unas misteriosas apariciones de la Virgen a seis niños de la localidad. A raíz de tales apariciones, que nunca han sido reconocidas de modo oficial por la Iglesia Católica, Medjugore se ha convertido en uno de los centros marianos mas grandes del mundo.

El Padre Pablo Martín, originario de España, y párroco de Citavecchia, viajó a Medjugorje y allí compró una de las imágenes de la Virgen de la Paz de Medjugorje que se venden en decenas de tiendecitas. Se trata de una pequeña estatua de 43 centímetros muy corriente, igual a las otras que se venden en los tenderetes situados en el Santuario de Medjugorje.

El Padre Pablo Marín regaló esta estatua de la Virgen a una familia de Citavecchia, la de Fabio Gregori, empleado de una empresa eléctrica en Civitavecchia

El 2 de febrero, de 1995, cuando la familia se preparaba para ir a Misa, Jessica Gregori, de cinco años, notó que la imagen de la Virgen lloraba sangre. Los padres, alertados por Jessica, pudieron comprobar que la sangre que corría por las mejillas de la estatua.

Los Gregori llevaron la imagen al Padre Pablo Martín, que pudo también verificar el extraño suceso.

El 10 de febrero de 1995 un análisis hecho por expertos del Policlínico Gemelli de Roma señaló que se trataba de sangre humana.

La estatua fue luego entregada al Obispo, Monseñor Giromallo Grillo. Un día, hablando de lo que ocurría con su propia familia, el obispo sacó la estatua y con asombro vio que comenzaba a llorar sangre en ese momento, ante sus propios ojos...

En el segundo aniversario de la lagrimación Monseñor Grillo dijo: - "Es un evento racionalmente inexplicable. Es claro que ha sucedido algo de irracional entre mis manos. Me haré matar pero repetiré siempre lo que vi y lo que sucedió entre mis manos"