
Era la mañana del 9 de noviembre. Sorprendidos por lo que estaban viendo, los curas limpiaron de inmediato lo que parecían ser lágrimas de sangre. Todo hubiera quedado ahí, a no ser porque el 20 de noviembre, Ky Truong, un vietnamita encargado del mantenimiento de la iglesia fue testigo de nuevo de cómo la virgen lloraba al parecer sangre.
Ky dice que sintió la sangre en sus dedos. "Me sentí emocionado porque para mí esas lágrimas querían decir que la virgen piensa que los humanos estamos actuando de una manera muy miserable".
A partir del 20 de noviembre, la iglesia católica Vietnamita no ha parado de recibir visitantes de todo California. Ni la lluvia ni el frío intenso que ha empezado a sentirse en el norte del estado han detenido a miles de creyentes que acuden a rezar y a presenciar lo que muchos consideran un milagro.
La estatua de la virgen ha sido inundada de flores, veladoras y rosarios. Y lo mismo se observan feligreses vietnamitas que hispanos y anglosajones. Todos en oración, algunos cantando y otros con cámara en mano para captar las supuestas lágrimas de la virgen.
“Un milagro”
Para Roberto de la O, el fenómeno es un verdadero milagro. "La verdad no creo que nadie las haya pintado", confiesa. Mientras, Gerry Castillo cree que las presuntas lágrimas de la virgen son un mensaje que la Santa Madre envía para que demos importancia a las cosas que realmente valen la pena.
"En California, el gobierno apoya el aborto y la reproducción de células madres, cuando deberían preocuparse por detener el alto número de pandillas", dijo.
Agregó que a la virgen tampoco le gusta la guerra en Irak: "Mis dos hijos acaban de regresar de Irak y ya no van a volver allá", confesó Gerry quien ha ido tres veces a ver a la virgen.
Las supuestas lágrimas de la estatua de María provienen del ojo izquierdo y su caída se observa sobre sus ropas manchadas.
Xóchitl Arellano, una reportera de televisión que se encontraba en el lugar, dijo que lo que más le impactó fue ver la respuesta de la gente que se aglomeró para rezar. "Esto me hace sentir que somos seres humanos y que hemos perdido el asombro por la vida y el sufrimiento humano".
El padre James Murphy, rector de la Catedral de Sacramento, dijo que el suceso es tomado con cautela por la Iglesia: "No podemos afirmar que se trate de un milagro pero tampoco lo podemos negar".
Sostuvo que esperarán un tiempo para luego encomendar a los expertos una investigación sobre las supuestas lágrimas de la virgen.
Murphy comentó que en el pasado, en el área que corresponde a la diócesis de Sacramento, la gente descubrió lo que creía eran dos imágenes de la virgen en diferentes paredes, "pero al poner el asunto en manos de estudiosos dijeron que se trataban de imágenes formadas por el efecto de la naturaleza que no tenían nada que ver con un milagro".
